Orquídea phalaenopsis: cuidados, riego y cómo hacer que florezca

La orquídea phalaenopsis es la orquídea de supermercado: la más vendida y la más fácil de cuidar, a pesar de su fama. En la naturaleza vive sobre los árboles, con las raíces al aire, y por eso en casa necesita un sustrato de corteza, luz filtrada y un riego que empape y luego deje secar.

Lo que desanima a mucha gente es que, tras la primera floración, no vuelve a florecer. Esta ficha explica cómo regarla, cómo cortar la vara floral y qué hace falta para que saque flores otra vez.

Luz

Luz indirecta brillante. Una ventana orientada al este es perfecta; también al oeste o al norte si es muy luminosa. Al sur, con cortina fina. El sol directo quema las hojas, que se ponen amarillas con manchas y luego marrones.

Un truco para saber si tiene luz suficiente es el color de las hojas: verde medio brillante es correcto; verde muy oscuro indica poca luz y verde amarillento, demasiada.

Riego

Las raíces de la phalaenopsis necesitan aire y se pudren si están siempre mojadas. El mejor método es el riego por inmersión:

  1. Sumerge la maceta en un cubo con agua a temperatura ambiente durante 10 o 15 minutos, sin mojar el centro de las hojas.
  2. Sácala y deja escurrir por completo antes de devolverla al macetero.
  3. No vuelvas a regar hasta que las raíces pasen de verde a gris plateado y la corteza esté seca.

Como referencia, cada 7 a 10 días en primavera y verano y cada 12 a 15 días en invierno. Nunca dejes agua en el macetero decorativo. Si entra agua en el centro de la roseta, sécala con un papel: ahí se pudre la planta.

Usa agua de lluvia, filtrada o del grifo reposada; la cal daña las raíces con el tiempo.

Sustrato y maceta

No lleva tierra. Se cultiva en corteza de pino de grano medio, sola o con algo de musgo sphagnum y carbón vegetal. La maceta transparente con agujeros permite ver las raíces y saber cuándo regar; mételá dentro de un macetero decorativo si quieres.

Trasplanta cada dos años, después de la floración, cuando la corteza se deshaga o huela a podrido. Retira la corteza vieja, corta las raíces secas o blandas con una tijera limpia y coloca la planta en corteza nueva, sin apretar demasiado.

Las raíces que salen por fuera de la maceta son normales: déjalas, no las entierres ni las cortes.

Temperatura y humedad

De día, entre 18 y 28 °C. De noche, le gusta que baje a 15 o 18 °C: esa diferencia entre el día y la noche es lo que dispara la floración. No la pongas cerca de radiadores, del aire acondicionado ni de frutas maduras (el etileno que desprenden hace caer las flores).

Necesita una humedad del 50 al 70 %. Con calefacción, coloca la maceta sobre una bandeja con guijarros y agua, sin que la base toque el agua, o usa un humidificador. Buena ventilación sin corrientes frías.

Abono

Usa un fertilizante específico para orquídeas, a la mitad de la dosis, cada dos riegos durante primavera y verano, y una vez al mes en otoño e invierno. Añádelo al agua de inmersión. Un riego sin abono de vez en cuando limpia las sales acumuladas.

Cómo hacer que vuelva a florecer

Cuando las flores se caen, tienes dos opciones con la vara:

  • Cortarla por encima del segundo o tercer nudo (contando desde la base) si la vara sigue verde. A menudo brota una vara secundaria con flores en dos o tres meses.
  • Cortarla desde la base si se ha secado y puesto marrón. La planta descansará y sacará una vara nueva más adelante.

Para que florezca de nuevo necesita luz suficiente, abono regular y unas semanas de noches frescas (15 a 18 °C), normalmente en otoño. Si tu casa está siempre a la misma temperatura, acércala a una ventana más fresca por la noche durante un mes. La vara nueva sale de entre las hojas y tarda tres o cuatro meses en abrir las flores.

Problemas comunes

Se caen los capullos sin abrir

Cambio brusco de temperatura o de ubicación, corrientes de aire, aire seco o fruta madura cerca. Mantén condiciones estables mientras tiene capullos.

Raíces blandas o marrones

Exceso de riego o corteza descompuesta. Saca la planta, corta las raíces podridas con una tijera desinfectada y trasplanta a corteza nueva. Riega menos.

Hojas arrugadas y lacias

Falta de agua o, paradójicamente, raíces podridas que ya no absorben. Revisa las raíces: si están verdes y firmes, riega más; si están blandas, trasplanta.

Hojas amarillas

Una hoja vieja de la base que amarillea de vez en cuando es normal. Varias a la vez indican exceso de riego, sol directo o frío.

Manchas negras en las hojas

Hongos o bacterias por agua acumulada en las hojas. Corta la zona afectada con un margen y espolvorea canela en el corte; mejora la ventilación y no mojes las hojas.

Cochinilla y araña roja

Revisa el envés y la base de las hojas. Limpia con un paño con agua jabonosa y pulveriza jabón potásico cada cinco días durante tres semanas.

Preguntas frecuentes sobre la orquídea phalaenopsis

¿Cada cuánto se riega una orquídea?

Por inmersión de 10 a 15 minutos, cada 7 a 10 días en primavera y verano y cada 12 a 15 en invierno, siempre cuando las raíces estén plateadas y la corteza seca. Deja escurrir bien y no dejes agua en el macetero.

¿Qué hago con la vara cuando se caen las flores?

Si sigue verde, córtala por encima del segundo o tercer nudo desde la base: puede brotar una vara secundaria. Si está seca y marrón, córtala desde la base. En ambos casos sigue cuidando la planta igual; la siguiente floración llega con luz, abono y noches frescas.

¿Por qué mi orquídea no vuelve a florecer?

Las causas habituales son falta de luz, falta de abono y temperaturas constantes todo el año. Acércala a una ventana luminosa, abona cada dos riegos y procura que durante unas semanas de otoño las noches sean más frescas que los días.

¿Puedo regar la orquídea con hielo?

No es recomendable. El frío daña las raíces de una planta tropical y los cubitos no empapan la corteza de forma uniforme. El riego por inmersión con agua a temperatura ambiente es más seguro y eficaz.

Si te gustan las plantas de flor en interior, el espatifilo es más sencillo. Para plantas de flor en exterior, mira la lavanda. Si ves bichos, consulta plagas comunes en plantas de interior. Más plantas de flor en el buscador.