Potos: cuidados, riego, luz y cómo hacer esquejes

El potos, también escrito pothos o poto, es la planta de interior más agradecida que existe: aguanta rincones con poca luz, perdona olvidos de riego y se multiplica con un simple trozo de tallo en un vaso de agua. Por eso es la primera planta de mucha gente.

Que sea resistente no significa que todo le dé igual. Lo que más le afecta es el exceso de agua y la falta total de luz. Esta ficha cubre sus cuidados básicos, cómo conseguir que crezca largo y frondoso y cómo arreglar las hojas amarillas.

Luz

Prefiere luz indirecta abundante, a uno o dos metros de una ventana. Con esa luz saca hojas grandes y mantiene el veteado amarillo o blanco de las variedades jaspeadas.

Tolera poca luz, pero entonces crece despacio, las hojas salen más pequeñas y las variedades variegadas pierden sus manchas y se vuelven verdes. El sol directo le quema las hojas.

Si tienes un pasillo o un baño con ventana pequeña, el potos es de las pocas plantas que lo soportan. Una variedad verde oscuro, como el potos “Jade”, es la mejor opción para esos sitios.

Riego

Riega cuando la mitad superior del sustrato esté seca. Con el dedo o con un palo de madera lo compruebas en segundos. Orientativamente:

  • Primavera y verano: cada 7 a 10 días.
  • Otoño e invierno: cada 2 o 3 semanas.

Cuando el potos tiene sed, las hojas se ponen algo lacias y se recuperan a las pocas horas de regar. Eso es mucho menos grave que un sustrato siempre mojado, que termina pudriendo las raíces. Si dudas, espera un día más.

Riega hasta que salga agua por el drenaje y vacía el plato.

Sustrato y maceta

Cualquier sustrato universal de calidad sirve si le añades un 20 o 30 % de perlita para que drene mejor. Una maceta de plástico o cerámica con agujeros es suficiente.

Como colgante, elige una maceta ligera. Como trepadora, un tutor de musgo le permitirá sacar hojas más grandes, igual que a la monstera.

Trasplanta cada dos años, en primavera, a una maceta un poco más grande, o cuando veas raíces saliendo por los agujeros.

Temperatura y humedad

Lo ideal está entre 17 y 30 °C. Por debajo de 10 °C sufre y las hojas se manchan. Aléjalo de corrientes frías y de la salida del aire acondicionado.

Tolera bien el aire seco de las casas con calefacción, aunque con un poco más de humedad crece más rápido. Limpia las hojas con un paño húmedo cada mes para quitar el polvo.

Abono

De marzo a septiembre, abona cada dos o tres semanas con fertilizante líquido para plantas verdes a media dosis. En invierno no hace falta. Un exceso de abono se nota en puntas marrones y una costra blanca en el sustrato.

Poda y esquejes

Si los tallos se alargan con pocas hojas, poda en primavera por encima de un nudo. La planta ramificará desde ese punto y quedará más tupida.

Los trozos que cortes sirven como esquejes:

  1. Corta un tallo con dos o tres nudos y al menos una hoja.
  2. Ponlo en agua, con un nudo sumergido y las hojas fuera.
  3. Cambia el agua cada tres o cuatro días.
  4. En dos o tres semanas tendrá raíces de varios centímetros; pásalo entonces a sustrato o déjalo en agua, donde también vive mucho tiempo.

Planta varios esquejes juntos en la misma maceta para conseguir un potos denso desde el principio.

Calendario de cuidados de el potos

  • Primavera: poda los tallos largos, haz esquejes con los restos y trasplanta si las raíces asoman. Retoma el abono.
  • Verano: crecimiento máximo. Riego cada 7 a 10 días, abono cada dos o tres semanas y limpieza de hojas.
  • Otoño: espacia el riego y deja de abonar en octubre.
  • Invierno: riego cada 2 o 3 semanas, lejos de ventanas frías. Crece poco; es normal.

Problemas comunes

Hojas amarillas

Las hojas viejas de la base amarillean de forma natural de vez en cuando. Si amarillean muchas a la vez, revisa el riego: casi siempre es exceso de agua. Deja secar el sustrato y comprueba que la maceta drene.

Hojas lacias y caídas

Falta de agua. Riega a fondo y se recuperará en unas horas. Si el sustrato está mojado y aun así las hojas están lacias, las raíces se han podrido: saca la planta, corta las raíces blandas y trasplanta a sustrato seco.

Hojas pequeñas y tallos largos

Falta de luz. Acércalo a una ventana y poda los tallos largos para que ramifique.

Pérdida del veteado

Las variedades jaspeadas (Marble Queen, N’Joy, Golden) pierden el color con poca luz. Dale más luz indirecta y las hojas nuevas recuperarán las manchas.

Cochinilla algodonosa

Aparece como bolitas blancas en los tallos y en el envés de las hojas. Retírala con un bastoncillo empapado en alcohol y pulveriza con jabón potásico cada cinco días durante tres semanas.

Preguntas frecuentes sobre el potos

¿El potos puede vivir solo en agua?

Sí. Un esqueje enraizado en agua puede vivir años en un jarrón si cambias el agua cada semana y añades unas gotas de fertilizante líquido una vez al mes. Crecerá más despacio que en sustrato, pero se mantendrá sano.

¿Cada cuánto se riega un potos?

Cuando la mitad del sustrato esté seca. En verano suele ser cada 7 a 10 días y en invierno cada 2 o 3 semanas. Es mejor pasarse de seco que de mojado: el potos avisa con hojas lacias y se recupera enseguida al regar.

¿Por qué mi potos no crece?

Las causas más habituales son falta de luz, invierno (crece muy poco de noviembre a febrero) o maceta llena de raíces. Acércalo a una ventana, espera a la primavera y comprueba si necesita trasplante.

¿El potos es tóxico para gatos?

Sí. Contiene cristales de oxalato de calcio que irritan la boca y el estómago si se mastica. Cuélgalo donde el gato no llegue y consulta al veterinario si tu mascota ha mordido alguna hoja.

Otras plantas fáciles para empezar son la sansevieria y la zamioculca. Si tienes problemas con el riego, la guía cómo regar las plantas resuelve casi todos. Y en el buscador puedes filtrar por plantas de poca luz.