Aloe vera: cuidados, riego, luz y cómo separar hijuelos

El aloe vera, o sábila, es una suculenta de zonas áridas que en casa necesita sobre todo luz y muy poca agua. Sus hojas gruesas almacenan reservas para semanas, y lo que la pone en peligro es el sustrato que se queda húmedo.

Esta ficha explica cómo cuidarla en maceta o en jardín, cómo separar los hijuelos que saca alrededor y cómo interpretar los cambios de color de sus hojas. No tratamos aquí usos cosméticos ni medicinales de su gel.

Luz

Necesita mucha luz. En interior, ponla en la ventana más luminosa de la casa, idealmente al sur o al oeste, donde reciba unas horas de sol directo. En exterior, a pleno sol en climas suaves y con algo de sombra en las horas centrales en climas muy calurosos.

Con poca luz las hojas se alargan, se vuelven finas y se doblan hacia abajo; la planta pierde su forma compacta. Si la pasas de interior a sol directo, acostúmbrala durante dos semanas: las hojas se queman si el cambio es brusco.

Riego

Riega solo cuando el sustrato esté seco por completo, y entonces a fondo hasta que drene:

  • Primavera y verano: cada 2 o 3 semanas.
  • Otoño e invierno: cada 4 a 6 semanas. En exterior con lluvia, nada.

Riega por el sustrato, evitando que el agua se acumule en el centro de la roseta. Vacía el plato. Una hoja de aloe con sed se nota fina y algo arrugada; una con exceso de agua se pone blanda, traslúcida y marrón desde la base.

Sustrato y maceta

Sustrato para cactus y suculentas, o universal mezclado a partes iguales con arena gruesa o perlita. Tiene que drenar en segundos. Una capa de grava en el fondo no sustituye a un buen sustrato ni a los agujeros de drenaje.

Las macetas de barro sin esmaltar son las mejores porque transpiran. Elige una algo más ancha que alta, porque el aloe crece hacia los lados con sus hijuelos, y pesada, porque las hojas pesan y vuelca.

Trasplanta cada dos o tres años en primavera, o cuando los hijuelos llenen la maceta.

Temperatura y humedad

Vive bien entre 15 y 30 °C y soporta calor fuerte si tiene agua de vez en cuando. No aguanta heladas: por debajo de 5 °C las hojas se dañan, y con el sustrato húmedo se pudre. En zonas con inviernos fríos, mételo en casa o en un sitio protegido.

Prefiere el aire seco. No lo pulverices.

Abono

Muy poco. Una o dos veces entre primavera y verano con fertilizante para cactus a la mitad de dosis. Sin abono también vive bien si el sustrato es decente.

Hijuelos y reproducción

El aloe vera saca hijuelos alrededor de la planta madre. Cuando miden unos 8 o 10 cm y tienen algunas raíces propias:

  1. Saca toda la planta de la maceta y suelta el sustrato.
  2. Separa el hijuelo con las manos o con un cuchillo limpio, procurando que conserve raíces.
  3. Deja secar la herida al aire durante dos o tres días.
  4. Plántalo en sustrato de suculentas seco y no riegues hasta pasada una semana.

Dejar demasiados hijuelos en la maceta debilita a la planta madre.

Calendario de cuidados de el aloe vera

  • Primavera: separa hijuelos y trasplanta. Acostúmbralo al sol poco a poco si ha pasado el invierno dentro. Primer abono.
  • Verano: pleno sol, riego cada 2 o 3 semanas y algo de sombra a mediodía en climas muy calurosos. Puede florecer en ejemplares adultos.
  • Otoño: reduce el riego y, en zonas frías, prepárale un sitio protegido antes de las primeras heladas.
  • Invierno: riego cada 4 a 6 semanas o nada si hace frío. En interior, en la ventana más luminosa.

Problemas comunes

Hojas marrones o rojizas

Si el color es marrón rojizo uniforme y las hojas están firmes, es un exceso de sol o estrés por calor: es normal en verano y se recupera con algo de sombra. Si el marrón es blando y empieza por la base, es pudrición por riego.

Hojas blandas y traslúcidas

Exceso de riego o frío. Deja de regar, saca la planta, corta las partes blandas y las raíces oscuras, deja secar dos días y trasplanta a sustrato seco.

Hojas finas, largas y caídas

Falta de luz. Pásala a un sitio con sol directo de forma gradual.

Puntas secas

Falta de agua prolongada o aire muy seco con calor. Riega a fondo y las hojas nuevas saldrán bien; las puntas secas no se recuperan.

Manchas negras pequeñas

Hongos por humedad en las hojas o en la roseta. Mejora la ventilación, no mojes las hojas al regar y retira las partes dañadas.

Cochinilla

Motas blancas entre las hojas de la base. Retira con bastoncillo y alcohol y pulveriza jabón potásico cada cinco días durante tres semanas.

Preguntas frecuentes sobre el aloe vera

¿Cada cuánto se riega el aloe vera?

Cada 2 o 3 semanas en verano y cada 4 a 6 semanas en invierno, siempre con el sustrato seco por completo. Riega a fondo por el sustrato, sin mojar el centro de la planta, y vacía el plato. En exterior, con lluvia regular no hace falta regar.

¿El aloe vera puede estar en interior?

Sí, si tiene una ventana muy luminosa con algunas horas de sol directo. En un rincón sin sol se alarga, pierde forma y se debilita con los meses. Si no tienes un sitio así, es mejor tenerlo en balcón o terraza.

¿Por qué mi aloe vera se pone marrón?

Si las hojas están firmes y el tono es rojizo, es por mucho sol o calor y no es grave. Si están blandas y el marrón empieza en la base, es pudrición por exceso de riego y hay que actuar: dejar secar, revisar raíces y trasplantar.

¿Cuándo se separan los hijuelos del aloe?

Cuando midan unos 8 o 10 cm y tengan raíces propias, preferiblemente en primavera. Déjalos secar dos o tres días tras separarlos, plántalos en sustrato seco de suculentas y espera una semana para el primer riego.

Si el aloe te ha enganchado a las suculentas, prueba con la echeveria. La sansevieria comparte sus cuidados y aguanta menos luz. Y en cómo regar las plantas verás por qué «menos es más» con las suculentas. Más plantas en el buscador.